¿Tu hijo se aburre en 2 minutos? Qué hacer con las actividades que no funcionan
Imprimiste la hoja. Preparaste los lápices. Se la diste con esperanza. Tu hijo la miró, hizo dos rayas, y dijo “ya terminé.” O peor: “esto es fome.” Y tú te quedaste ahí parada pensando para qué te molestaste. Si esto te pasa seguido, no es que tu hijo tenga un problema de atención. Y no…
